1. Elige el hilo adecuado
Ajusta el diámetro del hilo a tu máquina y al tipo de vegetación: 1,65 mm para perfilar césped ligero, 2,0 mm como opción polivalente, 2,4 mm para hierba dura. Nunca superes el máximo indicado para tu cabezal. Consulta nuestra guía de hilo de desbrozadora.
2. Abre el cabezal
Con el motor apagado (y la batería retirada en los modelos a batería), presiona las lengüetas del cabezal de avance por golpe y levanta la tapa para acceder a la bobina. Fíjate en cómo estaba enrollado el hilo viejo antes de retirarlo.
3. Enrolla el hilo nuevo
- Corta un tramo de hilo (normalmente 3–5 m) y dóblalo por la mitad si la bobina tiene dos canales.
- Engancha el punto medio en la ranura de anclaje de la bobina.
- Enróllalo de forma ordenada en el sentido de la flecha marcada en la bobina: unas espiras bien ordenadas garantizan un avance fiable.
- Deja los extremos (unos 10–15 cm) en las muescas de sujeción para que no se desenrollen.
4. Vuelve a pasar el hilo y cierra
Pasa los extremos por los ojales del cabezal, coloca de nuevo la bobina en su sitio y encaja la tapa hasta que haga clic. Tira suavemente para comprobar que el hilo avanza y ya estará listo.
¿Prefieres menos complicaciones? Un buen cabezal de golpe y avance hace que recargar el hilo sea rápido y fiable.